Vivienne Westwood: derechos ft. diseño

3–5 minutos

«¿Diseñadora o activista?», le preguntaron incontables veces a VW. Su respuesta siempre fue: «ambas, no son mutuamente excluyentes»

Vivienne Isabel Swire falleció el pasado 29 de diciembre, pero portaba el apellido de su primer marido, de quien se divorció en 1965. Quizás esta sea solo una más de sus pequeñas rebeldías. Un toque personal que, sin dudas, llama la atención.

En este repaso sobre el triángulo romántico más famoso de los 70s, el de VW, Malcolm McLaren y el universo punk, vamos a develar la particular sinergia que ella entabló entre el diseño de moda y el activismo político.

VW fue principalmente una activista, que transformó la indumentaria que diseñaba en los panfletos, los altavoces y los tambores que normalmente vemos en una protesta. Cada pieza, camisetas, vestidos, corsets, que atravesaba la pasarela constituía un acto de protesta radical. Los textiles con los que confeccionaba varios de sus vestidos casi que emulaban el gas lacrimógeno que ha silenciado los pulmones de incontables protestantes contra las grandes aberraciones que hemos enfrentado en la sociedad. Ver sus desfiles era como estar en el centro del caos, ya sea al frente del Patio Olmos pidiendo por el derecho al aborto legal y gratuito en el 2019 o al lado de Emmeline Pankhurst en la Inglaterra de 1903 protestando por el voto femenino.

Bridal Couture – 2022

VW no veía simplemente ropa, veía símbolos de protesta y oportunidades de cambiar el mundo. Curiosamente (o no), nunca estudió diseño ni costura. Se inició en el mundo de la indumentaria diseñando e interviniendo prendas para Sex, la boutique que compartía con Malcom MacLaren al 430 de King’s Road en Londres. Y, por supuesto, la segunda casa de la icónica banda punk Sex Pistols.

En los 70s, mientras muchos jóvenes en EE.UU manifestaban su oposición contra la guerra, del otro lado del mapa, se gestaba algo que muchos definieron como «un griterío ensordecedor, un atentado contra la música». Hola, movimiento punk.

El periodista y ex-vocalista de Goldblade, John Robb, comenta que «es imposible definir el punk, es subjetivo y significa algo diferente para cada persona». Podríamos decir que es, por lo menos, un movimiento revolucionario. En esta especie de torbellino social que buscaba arrasar con los mandatos sociales encontraron hogar lxs «marginados», lxs rebeldes y lxs que no pertenecían a la elite. Tal es así que, aquellas almas musicales que no encontraban sitio en la música tradicional, florecieron. En este movimiento había lugar para el ruido y los gritos, no era requisito tener dotes musicales. ¿Te divierte gritarle al micrófono? Es tu lugar, porque acá podés hacer la música que quieras. No hace falta haber pasado por el conservatorio.

Volvamos a la indumentaria. ¿Con qué se vestían lxs punks? La indumentaria de Biba no es una opción porque representaba una sociedad pulcra y rígida de la que no solo no se sentían parte sino que les revolvía el estómago. Decidieron entonces manifestar su inconformidad interviniendo la ropa: alfileres de gancho, tachas, chokers tipo bondage, chaquetas de cuero y juegos con la moldería tradicional son solo algunos ejemplos del DIY que caracterizó al movimiento. Casi como quien grafitea un escaparate, las prendas punk vibraban en colores refulgentes. Rojo, azul, tartán, cadenas que chocan al caminar… Allá viene un punk.

En palabras del profesor Will Hoon: «el punk defendía una estética autogestionada mediante la cual el individuo estaba facultado para construir su propia identidad a través de la música, la ropa, la actitud e incluso los cambios de nombre».

VW fue y será en sí misma un acto de activismo. Se puede decir con certeza que, con su diseño transgresor y de guerrilla, cumplió su misión: cultura, no consumo, para que las generaciones futuras tengan una vida. Sus desfiles performáticos marcaron a generaciones de futuros diseñadores, artistas y músicos. Pionera de técnicas que hoy han retomado tendencias como el upcycling, VW siempre supo que los recursos del planeta son limitados y que el sistema en el que estamos inmersos se encarga de atentar permanentemente contra ellos. Su activismo atravesó todas las esferas de la vida humana: la sociedad, la economía, la ecología y la cultura.

Su legado más grande es el de trabajar y vivir la moda como un constructo social que nos permite expresar nuestra identidad y protestar contra un sistema que intentará sofocar a quienes se animen a transgredirlo. Con las armas correctas, es posible hacerlo implosionar.

¿Un consejo de VW?

Buy less. Choose well. Make it last. Quality, not quantity.

Compra menos. Elige bien. Haz que dure. Calidad por sobre cantidad.

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